Algún día lo aprenderás: el silencio de los viejos es consecuencia de lo
mucho que hablaron. Los hombres hablan cuando no saben. Después, en la
ancianidad, prefieren el silencio, justamente por lo contrario: porque
saben.
Todo en la vida se te presenta como un maestro.
Presta atención. Aprende rápidamente.